El tratamiento de aguas industriales es algo muy común en este sector, sobretodo en los últimos años en los que la conciencia ecológica ha ido en aumento gracias a las presiones y sanciones de los gobiernos, pero sobretodo a la información que reciben los consumidores sobre las empresas que contaminan el mundo. Para el tratamiento de aguas industriales existen multitud de métodos, como por ejemplo la neutralización, filtración, precipitación, osmosis, tratamiento con rayos ultravioletas, etc. Realmente existen tantos métodos de purificar el agua como formas de contaminarla.

El agua que se utiliza en la industria es casi siempre agua dulce de nuestros ríos y si tenemos en cuenta la escasez de este recurso, es de vital importancia que las industrias traten sus aguas contaminadas y las reutilicen de nuevo en sus procesos. Del mismo modo las aguas que no pueden ser reutilizadas deben devolverse al medio ambiente tratadas y limpias conforme a la legislación y normas que se establezcan en el municipio.

Cuando el tratamiento de aguas industriales es inexistente y estas contienen una concentración de tóxicos muy alta, impide que los microorganismos puedan actuar y degradar estas sustancias tóxicas lo que produce una nula autodepuración y como consecuencia un vertido de aguas tóxicas que matará a todo ser vivo que encuentre en su camino o lo contaminará de forma permanente mediante una acumulación en su organismo de estas sustancias, pudiendo llegar en última instancia hasta el hombre.

Otro problema pueden ser las aguas industriales que se vierten a altas temperaturas y que producen alteraciones en la temperatura del río así como en las concentraciones de oxigeno.

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